Mapa de La Dimensión Mágica de Bosques

Mapa de la Dimensión Mágica de Bosques

  Mapa de la Dimensión Mágica de Bosques   La Dimensión mágica de Bosques, lugar donde habitan los seres tres esencias y algunos yok...

martes, 16 de noviembre de 2021

Kumdan, la mujer jaguar

 

Kumdan, la mujer jaguar

 

La chica se estaba refrescando en un pequeño estanque en medio de la selva, una chica joven delgada de pelo castaño, de tez blanca y de contextura mediana, de ojos marrones, ni alta ni baja de estatura.

En ese momento, se sentía observada, una mirada estaba clavada en ella.

Fuera del estanque, detrás de un árbol había una presencia que le resultó familiar, la chica dijo:

-¡Kumdan! Gata introvertida, ¡sal de tu escondite!

Kumdan, viéndose descubierta, Salió de detrás de un árbol, y algo molesta dijo:

-Kyantati, ¿Cómo estás? ¿Está agradable el agua del estanque?

-¿Cómo sabes que soy Kyantati?

-Porque a una selva de distancia se te notan la cola y orejas de zorro, no engañas a nadie a pesar de tener 5 colas, kitsune picara.

Así es, Kyantati era esa joven que se estaba refrescando desnuda en el agua.

-Kumdan, entra al agua un rato, prometo no tocarte juguetonamente, puedes estar lejos de mí.

Kumdan era una hembra de jaguar, que podía convertirse en humana y mujer-jaguar, venía de una estirpe de hombres jaguar de la selva latinoamericana.

Sin pensarlo dos veces, se convirtió en humana, tapada solo por un top y una falda que le llegaba a las rodillas, tenía sus atributos de mujer bastante marcados, sus caderas, sus piernas, sus pechos.

-¡Narrador! ¡Ya para con mis atributos femeninos! Me pones incomoda- dijo Kumdan enojada.

¿Dónde me quedé? Ah así, era de piel canela, cabello negro y largo hasta su cintura, muy voluminoso, tenía unos ojos negros como la noche, era algo alta y de contextura grande.

Tímidamente, la joven se adentró en el agua para limpiarse y refrescarse un poco en ese clima tan pesado.

Ya acostumbrada a la temperatura del agua, comenzó a lavarse, a mojar su pelo y se quedó solo con la cabeza afuera.

-¿Cómo están las cosas en la selva Kun? – le preguntó la chica zorro

-Mira Kyan, todo está revuelto, están buscando una guerrera para proteger esta zona de la selva y pareciera que todos los votos tienen mi nombre.

-¿No te sientes capaz de tener ese cargo? ¿El de guerrera Jaguar?

-Ahora que lo pienso, siento que puedo cargar con eso, si solo pudiera enfrentar mis miedos…

-¿Porque no tratas de ser como Narufi la loba roja que es una excelente niñera o Ronevi la loba Mackenzie qué le va perfecto el oficio de chamán?

-Tienes razón, puedo ser como ellas, libres, fuertes, decididas, al demonio con mi timidez, una guerrera no puede dudar.

Kyantati  y Kumdan charlaron un rato más sobre otras cosas, luego de un largo rato, tenían que salir del estanque, pero no se decidían quien salía primero, decidieron ponerse de espaldas mirando hacia lados contrarios y cada una salió por donde entró.

Al salir del agua, Kumdan se convirtió en Jaguar y Kyantati en zorro de cinco colas. Sacudieron sus cuerpos para eliminar el exceso de agua.

Y empezaron a caminar por la jungla, llegaron a un lugar donde había algunas frutas caídas y cazaron unos pequeños animales para saciar su hambre.

-Kyan…

-¿si Kun?

-¿Crees que será fácil lograr ser una buena guerrera?

-Es todo practica y decisión, como yo tengo mi astucia de raposa, tú tienes tu ferocidad de felina, no te veo mal para ser una guerrera.

Kundam se despidió de la zorra, fue camino hacia su manada, y la estaban esperando otros jaguares, esa noche, fue nombrada guerrera, luego de ser evaluada y haber conseguido la aprobación de los otros miembros de la manada.

La mujer Jaguar, luego tendría más aventuras, que podríamos decir que siempre iría acompañada de la picara Kyantati… pero no puedo asegurártelo lector, será una sorpresa y como toda sorpresa, tiene que ser algo inesperado.

Fin

lunes, 15 de noviembre de 2021

Orden de lectura de Fleur

 

Orden de lectura de “Fleur”

 

Fleur es la historia de una tejedora que hace cosas mágicas con lana, agujas de tejer, telares y ganchillos, desde que es pequeña hasta que es una joven adulta.

Los personajes principales son Fleur y una misteriosa mujer llamada simplemente “La Tejedora”

 

1-Fleur y la tejedora

2-Fleur y los seres del bosque

3-Fleur y los guardianes

4-Fleur y el sueño de la cabaña

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Fleur y el sueño de la cabaña

 

Fleur y el sueño de la cabaña

Fleur despertó una mañana, ella ya había cumplido una edad aceptable como para decir que había aprendido todo lo que se tenía que saber sobre tejido, de ropa común y corriente, de tejer amigurumis, de componer ropa, de hacer animales vivos de lana, de seres mágicos, de incluso hacer una casa de lana y también de tejer historias y cuentos y relatos… prácticamente todo lo posible de hacer.

Digamos que su apariencia era la de una adulta joven de 25 años de edad, de tez blanca, pelo negro azabache, una gran belleza y unos ojos que cambiaban de color según su estado de ánimo y el clima, digamos que también podía ver a oscuras como un gato hasta cierto punto.

Esa mañana, se levantó de la cama, se lavó la cara, se peinó con un peine de madera de sándalo, acomodó su vestido de lana verde oscuro, se colocó su sacón que iba hasta las rodillas, también sus botas de piel que llegaban también a sus rodillas.

En la mesa, estaba el desayuno que había preparado la Tejedora, había dos hogazas de pan, mermelada de frutos del bosque, unos jarros de infusiones de hierbas, y galletas recién salidas del horno.

La Tejedora le preguntó a Fleur como fue su noche de descanso

-Fue un buen descanso, pero tuve un sueño que no entendí del todo

-Cuéntame que sucedió en el sueño

-Estaba caminando por el bosque, con mis gatos y de pronto encuentro una cabaña en el medio del bosque, en ella había un telar y yo me sentaba en él, empezaba a tejer una larga manta y en la manta terminada estaba escrito: ven a buscarme, sigue tus sueños, sigue tus sueños, ven a buscar tu futuro… y desperté.

-Ajá, que interesante.

-¿Qué puede significar este sueño?

La Tejedora se quedó unos segundos en silencio, miró a Fleur a la cara y le dijo:

-Esa cabaña está reservada para quien ya sabe todo sobre tejido, historias y magia, debes ir a buscarla, debes seguir tus sueños, no te pongas triste, volveremos a vernos, pues las tejedoras siempre somos unidas, de madres a hijas, de nietas a abuelas.

-Iré a buscarla, no tengo miedo de vivir sola, pero…

-¿sí? Dime

-¿Me visitaras de vez en cuando?

-Claro que sí, nunca vamos a dejar de vernos, las tejedoras debemos ser siempre unidas, te visitaré en tu nueva casa.

Dicho esto, se levantó cada una de su silla de madera y se unieron en un abrazo.

Fleur, luego de desayunar, juntó sus agujas de tejer, sus ganchillos y varias madejas de lana en un bolso, llamó a sus gatos, que esta vez eran siete gatos multicolores, llamó a sus dos guardianes que se asemejaban a dos enormes perros terranova de color negro y empezó su camino en busca de la tanta famosa cabaña.

Caminó un día entero, se guio por su intuición y por las señales que encontraba en el camino, sus gatos se adelantaban para guiarla, sus guardianes iban detrás de ella protegiendo el camino dejado atrás.

Entonces, ella llegó a la cabaña, una cabaña de piedra y techo de troncos a dos aguas, de planta alta y planta baja, rodeada de un jardín de flores de todo tipo, con un horno de barro afuera y con dos casitas de madera para sus guardianes.

Fleur entró en la cabaña y era como ella deseaba, era a su medida, lo que ella siempre había querido en una casa: una chimenea de piedra, una cocina económica a leña, una gran mesa de roble, en la planta alta había espacio para dos camas, dos grandes ventanales y un enorme ropero y una cómoda de madera. Todo era como la casa que había visto en el sueño y también como siempre había imaginado su futura casa.

La joven entonces escuchó que llamaban a la puerta de entrada, fue y abrió la puerta, del otro lado, estaban duendes, gnomos y hadas.

-Hola, ¿tú eres la nueva tejedora? –preguntaron un montón de alegres voces

-Sí, soy la nueva tejedora, pueden llamarme Fleur si quieren.

-De acuerdo, te trajimos algunas cosas de bienvenida.

Los seres mágicos le entregaron a la joven varios juegos de agujas de tejer, ganchillos, madejas de lana de todos los colores posibles y una tiara hecha con flores de metal y piedras preciosas incrustadas.

Luego de terminar de recibir los regalos y estrechar la mano de todos los seres mágicos, los invitó a pasar, hicieron una fiesta de bienvenida, que duró toda la noche, luego de todo esto, Fleur despidió a los invitados y se fue a dormir.

Al otro día, recibió la visita de la Tejedora, que la felicitó por seguir sus sueños y tener una hermosa casa donde vivir.

Ambas mujeres se siguieron frecuentando cada cierto tiempo, pues ahora cada una se ocupaba de sus propios trabajos en lana, tomaban pedidos, arreglaban ropa y seres mágicos.

Y un día, Fleur tomó una aguja de ganchillo, se sentó en una mecedora y empezó a tejer un cuento, estas fueron sus palabras al empezar el cuento:

-Había una vez una tejedora…que vivía en medio del bosque en una cabaña de piedra y techo de troncos… rodeada de animales y seres fantásticos de lana… su nombre era Fleur…

 

Fin.

martes, 9 de noviembre de 2021

Fleur y los guardianes

 

Fleur y los guardianes

 

Un día que había amanecido soleado y que bañaba con pequeños rayos de sol la cabaña de la Tejedora y de Fleur, la joven estaba tejiendo ropa para la nueva temporada y debía entregarlas a algunas personas de un pueblo cercano.

En eso, la tejedora salió de la cabaña y se dirigió a la joven muchacha que tejía en la reposera que cantaba alegremente rodeada de sus gatos de lana que jugaban con madejas de lana.

-¡Fleur! Querida, deja lo que estás haciendo ahora mismo, tengo una tarea muy importante para ti y esto puede cambiar el rumbo de las cosas, quiero ver de qué estás hecha y ver si estás a mi altura.

-¡Oh! ¿En serio?  ¿Y qué debo hacer?

-Guardianes de lana, pero te advierto, no son fáciles de hacer, requieren mucha habilidad, mucho amor, un corazón puro de verdad y mucha paciencia, porque pueden ser peligrosos, no puedes equivocarte. Debes hacer dos para mí y dos para ti. Pero tienes una fecha límite para hacerlos, no puedes tardar más de tres días exactos.

-De acuerdo, debo ir a un lugar tranquilo y alejado, ya mismo junto mis madejas y ganchillos. – fue lo que dijo Fleur dejando la ropa que estaba tejiendo y preparándose para ir a un lugar alejado y tranquilo.

Fleur se fue lo suficientemente lejos como para estar tranquila, a un claro del bosque y empezó su tarea.

Pasó un día, y la joven estaba a mitad de camino, ya estaba con un guardián hecho y mitad de otro, no era una tarea fácil, pero ella estaba segura que lo conseguiría hacer pronto.

Tejió y tejió con gran habilidad, velozmente y sin pausa, ni siquiera paró para comer algo, de atrás de los árboles, muchos seres la observaban como con gran empeño creaba a esos enormes seres de lana muy peludos y de colores oscuros.

Pasados dos días, ya casi terminaba el cuarto guardián, cuando unas  voces le dijeron:

-Sigue no te detengas, ya falta poco, ya casi los tienes hechos.

Cuando amanecía el tercer día, Fleur había terminado el reto, solo necesitaba darles magia para que se movieran, cosa que ya estaba haciendo.

La Tejedora estaba tejiendo un manto de lana en el telar, rodeada de sus gatos, cuando ya era la mañana del tercer día, sintió un ruido de hojas crujiendo, de muchos seres que pisaban fuerte. Se levantó del telar, caminó hacia donde escuchó los sonidos y observó que venía la joven Fleur acompañada de 4 altos animales de cuatro patas, dos de color marrón  y dos de color negro.

-Hola Tejedora, he cumplido, dime que te parecen los guardianes.

-A ver a ver, guardianes, haremos pruebas. Ven a mi lado Fleur.

Los guardianes se asemejaban a 4 perros terranovas, dos marrones oscuros y dos negros como la noche, jadeaban con sus largas lenguas, y sus ojos miraban a ambas mujeres esperando las órdenes de la Tejedora y de Fleur.

Las pruebas que les hicieron realizar fueron: emboscadas, saltos, desaparecer de un lugar y aparecer en otro, atrapar ardillas, saltar a las copas de los árboles, hacer tareas combinadas, tanto de atrapar, como de auxiliar animales y seres, pararse en dos patas, tanto con las de adelante como las de atrás, hacer acrobacias, perseguirse entre ellos y un montón de cosas más.

Ya estando satisfecha la Tejedora con las pruebas, le dijo a Fleur.

-Querida Fleur, yo me quedo con los marrones.

- Y yo con los de color negro.

-Me parece justo. ¿Te resultó difícil la tarea de crearlos? Porque has hecho un excelente trabajo, me has maravillado.

-Me ha costado pensar que forma darles, pero luego fue fácil, también tuve el aliento de algunas voces que me decían que no me rindiera.

-¡Ah! Esos fueron tus gatos, ellos no querían verte fallar, se escabulleron y desde las sombras te alentaban

-Esos mininos son un amor… ¿no me digas que tú también me espiaste?

- No pude evitarlo, pero me di cuenta que casi te subestimo, estas a mi altura o un poco más, ya puedo dejar de llamarte aprendiz y llamarte colega.

Ambas mujeres se abrazaron y se palmearon la espalda una a otra y saltaron y bailaron de alegría.

La Tejedora y Fleur ya tenían dos guardianes de lana cada una, para que las acompañaran a todos lados, aparte de sus grupos de gatos de lana que nunca las dejaban solas.

En un costado de la cabaña, se instalaron 4 casitas de madera, parecidas a caniles o cuchas, en las que dormían y descansaban los guardianes.

Luego se vendrían más aventuras de Fleur, pero eso es de otro relato posterior.

 

Fin.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Fleur y los seres del bosque

 

Fleur y los seres del bosque.

 

Fleur ya tenía dominado el arte de tejer ropa de lana de todo tipo, crear seres mágicos y animales de lana e hilvanar historias con hilos.

Un día, mientras tejía la ropa de unos hurones, su maestra, la Tejedora le dijo:

-¡Fleur! ¡Fleur! ¡Ven aquí querida!

-¡Tejedora! Dime ¿qué sucede?

-Los animales de lana me han informado que unos duendes y hadas fueron atacados por trasgos y debes ir a ayudarlos, te encargo la tarea, ya te veo capaz de manejar estas cosas, ve lo antes posible.

La joven Fleur ya era una joven adulta, se supondría que ya tenía entre 19 y 22 años de edad, era alta, de cuerpo mediano, ni flaca ni rellenita, de pelo negro azabache y piel blanca, con sus rasgos marcados y ojos color del tiempo, que cambiaban de color según su estado de ánimo, se le ponían más claros o más oscuros de pendiendo de lo anterior mencionado. Vestía con vestidos de lana holgados de colores marrón o verde oscuro y un largo sacón de lana de mangas largas y largo hasta las rodillas, igual sus vestidos de lana. Y sus pies vestían unas botas de piel color negras hasta las rodillas.

La joven tejedora partió a esa zona del bosque donde estaban las hadas y duendes que fueron atacados, cuando llegó, vio un grupo de hadas con algunas partes de sus vestidos y alas desgarradas y los duendes tenían sus gorros, pantalones y botas en mal estado, ellos la esperaban.

-¿Quién viene ahí? ¿Es Fleur? Si amigos, es Fleur, estamos salvados.- decían unas pequeñas voces ansiosas.

-Hola hadas y duendes, ya llegué, sean pacientes, ahora los repararé, compondré sus  cuerpos y ropas. –Dijo dulcemente la joven.

Hadas y duendes hicieron una larga fila y esperaron pacientemente su turno de ser atendidos.

Fleur, hábilmente, reparaba piel de lana y ropa como si no le costara hacer esa labor, sus manos y ganchillos sanaban todo lo que fuera lana, en toda una tarde, hizo el trabajo de sanar quince hadas y veinte duendes.

Terminado el trabajo, la joven se retiró a descansar debajo de un árbol de grandes raíces que sobresalían de la tierra, en ese momento, algunos duendes le trajeron bayas, frutas de todo tipo y un gran jarro de una infusión de hierbas reparadoras y restauradoras. Mientras comía y bebía con celeridad, las hadas la ponían al corriente de las noticias de esa parte del bosque.

Los duendes hacían números de magia y algunas pruebas de acrobacia, cosa que divertía mucho a Fleur.

La joven, ya cuando empezaba bajar el sol, se despidió de los seres mágicos y emprendió el viaje de regreso, en el camino, las luciérnagas le iluminaban el camino a la cabaña de la tejedora.

Cuando llegó, fue recibida por los cinco gatos que ella había tejido un tiempo atrás y se le reunieron alrededor para limpiar su energía.

Entró en la cabaña, acompañada de sus gatos  y la tejedora la estaba esperando con la cena ya hecha.

-Querida, ¿Cómo te trataron las hadas y los duendes? – preguntó la Tejedora.

-De la mejor forma posible, incluso puedo decir que hacen un exquisito té de hierbas, hicieron un espectáculo muy divertido para agradecerme.

-Me alegro entonces, no hay forma que no le caigas bien a alguien, tu bondad es inmensa querida Fleur.

Las tejedoras comieron la cena, se quedaron hablando de cosas divertidas y fueron luego a dormir, acompañada cada una con su propio grupo de gatos de lana, durmieron plácidamente hasta el otro día, con el bello y tranquilizador ruido arrullador de fondo del bosque que habitaban.

Fin.

viernes, 5 de noviembre de 2021

Fleur y la Tejedora

 Fleur y la Tejedora

 

Fleur había caminado durante dos días en el bosque, era una niña de unos diez años de edad, de pelo negro, ni muy alta ni muy baja, vestía harapos y tenía la cara sucia de tierra.

Llegado un momento, Fleur se cayó desmayada al lado de un arbusto del hambre y sueño, mientras recuperaba la consciencia, sentía que era llevada en brazos, pero recién pudo comprobarlo cuando llegó cerca de una cabaña, ella bajó de esos brazos y vio que quien la llevó era un oso de lana color marrón de cara simpática y ojos de botones.

Aparte del oso de lana, había muchos otros animales hechos de lana, osos, pájaros, gatos, perros, mariposas, ratones y un largo etcétera de animales de piel de lana.

En una mecedora de madera con respaldo de mimbre, una joven mujer que no se podría saber su edad, se mecía en ella mientras tejía ropa para un mapache, más lejos de la escena, había un viejo telar de madera.

En un momento, Fleur y la mujer hicieron contacto visual, ambas se saludaron  con una cálida sonrisa.

La niña, que era muy curiosa, se preguntó quién era esa mujer, cosa que la mujer, leyéndole la mente dijo:

-Hola pequeña ¿estás perdida?

-hola joven señora ¿quién es usted y como llegué aquí? ¡Ah! ¿Y por qué todos estos animales son de lana?

 -¿Quién soy? Soy la Tejedora, la guardiana de este bosque, todo animal de lana que hayas visto por ahí, yo lo he creado como mis agujas de tejer, mi telar y mis ganchillos, mis manos son mágicas y también tejo historias, cuentos, fábulas, mis hilos son mágicos. Y también tejo ropa común y corriente.

-Mi nombre es Fleur, flor en francés, y he quedado huérfana, hace dos días que vago y tengo hambre.

-Encantada de conocerte Fleur, pasa a comer algo… a ti te trajo un oso enorme de lana, una de mis creaciones más viejas.

La Tejedora y la niña entraron a la cabaña, donde estaba lleno de gatos multicolores, al menos siete de ellos.

Fleur se sentó a la mesa y la Tejedora le dío un jarro grande de una infusión de hierbas y una gran hogaza de pan.

Luego de comer, la mujer les dijo a sus animales de lana que trajeran unos vestidos de lana, uno de lana fría para primavera y verano y otro de lana caliente para otoño e invierno, también unos sacos de lana muy cómodos, y unos zapatos de piel para los pies de la niña.

-Querida tejedora, perdón si suena incómodo, pero… ¿puedo quedarme a vivir con usted? No tengo a donde ir en este mundo.

-Oh Fleur, hace rato que necesitaba una ayudante, puedes quedarte a vivir aquí,  te enseñaré a  tejer, coser, bordar y también parte de mi magia, los animales estarán agradecidos de tener con quien jugar.

La pequeña Fleur se quedó a vivir con la Tejedora, aprendió a tejer, coser y bordar. Con el tiempo empezó a hacer sus propios vestidos y ropa de todo tipo, animales de todo tipo y también seres como hadas, gnomos, duendes y otros animales y seres que ella inventaba y les daba vida.

La niña y la tejedora, fueron grandes amigas y a veces se trataban como madre e hija. Con el tiempo el bosque fue conocido como el bosque de las Dos Tejedoras.

Fleur creció siendo una feliz mujer, siendo una de las tejedoras de ropa, historias, animales y seres mágicos más habilidosas de todo el bosque de los animales y seres de lana.

 

Fin.

domingo, 10 de octubre de 2021

Orden de lectura de El líder de los osos

 

Orden de lectura de “El líder de los osos”

La saga o colección de relatos/cuentos  de Armel el oso pardo, en su camino a ser un líder de manadas de osos en medio de un exilo.

 

1-No me llames Magnos, soy Armel

2-La batalla interior

3-El espíritu helado

4-La fortaleza del este

5-El circo

6-La lección aprendida

7- El candado y la coronación

 

Preguntas y respuestas:

P: ¿Estoy obligado a leer la saga del Lobo Gris de patas blancas para entender estos relatos?

R: No, de hecho estos relatos se comprenden sin la necesidad de esa saga.

 

P: ¿Qué puedo esperar de estas historias?

R: Un rato de lectura y diversión, aparte de algunas enseñanzas y más que nada, no tomar en serio los relatos, ya que son fantasía pura, no los recomendaría para niños pequeños.

 

P: ¿Qué tan fantasioso es todo esto?

R: Lo suficiente como para que pienses que no es real lo que estás leyendo.

sábado, 4 de septiembre de 2021

Yo soy Mano negra

Yo soy Mano negra

 

Hola querido lector, creo que has leído las historias del Lobo gris de patas blancas, el líder de los osos, Demetrio el metalero, los poemas del lobo gris y una que otra historia que parecía de terror, o un sinsentido o que alguien te hablaba de un gran bosque o de varios personajes más, ¿recuerdas algo de eso? ¿No? ¿Y tal vez había un misterioso personaje a veces borracho llamado Mano Negra? ¡Ah! ¡Ahora si me recuerdas!

Me presento, soy Mano Negra, escritor, el avatar del escritor, mejor dicho, el que hace el trabajo sucio en este mundo literario y fantástico muy caprichoso.

Solo escribo cosas cortas por mi naturaleza caótica, por eso muchas historias son cortas normalmente relatos cortos y algo difíciles de entender o que dejan con ganas de leer más.

Soy el guardián de La Estilográfica Mágica, un objeto muy caprichoso, a mí me ha ayudado a escribir y al mismo tiempo volver realidad lo que escribo, a meterlo en tu mente y en la mente de miles de lectores.

La Estilográfica Mágica es un objeto mágico cargado de tinta mágica, puede tomar cualquier forma para esconderse de sus buscadores y esconderse en las historias al mismo tiempo, su forma puede ser cualquier cosa, un candado, una brocha de maquillaje, una campana de mano, una navaja de afeitar, una hoja de afeitar de tamaño enorme, un destapador de botellas, un sacacorchos, un reloj pulsera, una brocha de afeitar, una tijera, una nariz de payaso, un anillo de calavera, una manopla de bronce, tenedores, cuchillos, cucharas, palitos chinos, etc.

En el mundo humano no tiene forma original, por algo te digo que es caprichosa y escurridiza.

Fedrez el hombre lobo gris, Armel el hombre oso pardo, Demetrio el metalero hechicero del caos, y todos los demás personajes de todos los relatos, son de mi invención, del mismo universo literario, incluso El Gran bosque es de mi invención hoja de árbol por hoja de árbol y gota de agua por gota de agua y grano de tierra por grano de tierra. ¿Un enorme planeta no? O un enorme mundo en el plano onírico tal vez…

¿Cuándo nací? Ni yo lo recuerdo, siempre me recuerdo adulto, es más ¡puedo ser una creación de la misma estilográfica para tener un guardián!

¿Cómo me visto? Con traje de pantalón chaleco y saco de vestir, un tres piezas digamos.

¿Llevo barba? Depende de mis ganas de tenerla.

Sí, querido lector, yo también cambio de forma, de forma de pelo, aunque siempre está de color castaño.

¿Ya cuánto tiempo llevo hablándote? Espero no estar aburriéndote, pero yo ya si estoy aburrido, ya me dejo de hablar, solo suelto la pluma y escribo… Fin.


lunes, 9 de agosto de 2021

El candado y la coronación

 

El candado y la coronación

 

El oso Armel estuvo viajando por varios pueblos y ciudades del mundo buscando el Candado del Rey, era un objeto que tenía colgado en su cuello Magnos Arctus padre cuando decidió formar la alianza de manadas y ser él el líder de los osos del ahora Bosque quemado y le fue arrebatado cuando lo asesinaron y Magnos Armel, llamado Magnos Arctus Segundo en ese momento se exilió con los que pudo de los que no fueron asesinados y los que quedaron viviendo en la fortaleza.

El oso iba de lugar en lugar en su forma de humano buscando el dichoso candado que sería el que lo coronara definitivamente el Rey y líder de los osos exiliados del bosque quemado de una vez por todas. La búsqueda se había extendido meses y meses.

En una oportunidad, caminaba por un pueblo de gran tamaño, con un castillo en el medio, vio de pronto a un humano alto de gran contextura física, y colgado en su cuello con una gruesa cadena, el candado color plata pulida que si uno se acercaba lo suficiente, el candado decía “el que porte este candado, será llamado el señor de los osos y el líder absoluto de ellos”.

Sin dudarlo y sin esperar que esa persona llegara a una zona como para robarle el candado, Armel empujó al hombre, quien estaba vestido con la ropa de los mercenarios y una larga capa de lana.

-¡Oye! ¿Por qué me empujas? ¿Qué te he hecho? –pregunto el hombre sintiéndose ofendido.

-Tú eres el jefe de los mercenarios que mandó a cazar a los osos del bosque de mi padre, y te has robado el candado de mi padre y ahora lo tienes colgado de tu cuello, ¡devuélveme el candado!

- Así que tú eres el hijo de ese oso ridículo, yo soy Gelias, y sí, me contrataron para realizar ese trabajo, no pensé que iban a sobrevivir algunos, yo herí de gravedad a tu padre y me llevé su candado, ¿qué piensas hacer? ¿Recuperar este objeto? Pues tendrás que pelear conmigo.

La multitud de gente escuchaba la discusión y se había formado un círculo con hombre y oso en el medio.

-¿Hay que pelear? Pues en guardia Gelias, empieza la batalla cuerpo a cuerpo, prepárate - terminó de decir Armel al convertirse en oso, su forma normal, un enorme oso pardo de gran tamaño y envergadura.

Gelias había peleado con osos desde muy joven, pero nunca vio un oso tan grande como Armel, luego de que el oso tomara su forma original, la muchedumbre salió corriendo del susto, quedando solo el enorme humano y el oso más enorme aún trenzados en una trabada batalla, lo más parecido a una pelea de luchadores arriba de un ring.

Trabaron manos, se cachetearon, se hicieron llaves, derribes, estuvieron así un rato midiendo sus fuerzas, y en un momento el oso, estando furioso a no más poder, comenzó a luchar en serio, repartiendo fuertes golpes con sus grandes y poderosas garras, esos golpes, no hubo forma de que Gelias pudiera detenerlos.

Armel abrazó fuertemente al hombre y lo dejó sin aire, estrujó su cuerpo e hizo sonar todos los huesos de su cuerpo, entonces arrojó al aire a Gelias y lo remató de un gran manotazo dado con todas sus fuerzas, dejando al hombre tirado en el suelo y lleno de heridas y en un grito desgarrador.

El oso entonces, desgarró las ropas del jefe de los mercenarios y le sacó el candado agarrado a una cadena de su cuello.

El oso se convirtió en humano y empezó a caminar para irse, en ese momento, Gelias le dijo:

-Sé que no sirve de nada disculparse, solo te deseo una larga vida como líder, no fui rival para ti, y estuve equivocado en mi accionar, es lo único que puedo decirte, no sé si mi destino es el cielo o el peor de los infiernos, pero has probado que todo el mal que se hace, vuelve en la forma más inesperada.

Luego de pronunciar estas palabras, el corazón del jefe de los mercenarios, dejó de latir.

Armel que ya había vengado a su padre, recuperado su colgante de líder, emprendió viaje al Gran Bosque.

Luego de llegar al bosque, ahí lo esperaban pacientemente el tío Burno, Bernardette y todas las manadas de osos que vivieron en el bosque quemado.

El oso les mostró el candado y la cadena y en ese momento, Burno la tomó en sus garras ordenó a todos los osos agacharse en el suelo y pronunció las siguientes palabras:

-En este acto, frente a todos estos osos y en este bosque, yo Burno del bosque quemado, te nombro a ti Magnos Arctus Segundo, como el rey y líder de todos los osos y te doy el nombre de Magnos Arctus Armel, que significa : el más grande de los osos, líder de los osos, jefe de todos ellos. Recibe el candado que te corona como lo ya antes dicho y que seas  gobernante y líder sabio y nos guíes lo más lejos posible en el tiempo. Y también te pregunto ¿Tienes alguna hembra para elegir como tu consorte y compañera durante todo lo que dure tu vida y reinado?

-Yo tomo a Bernardette como mi compañera de vida y madre de mis futuros descendientes.

Dicho todo esto, Burno le colgó el candado en su cuello, que este decía: Magnos Arctus Armel, el líder de los osos.

-Viva el líder de los osos, larga vida al líder, larga vida a Magnos Arctus Armel- dijeron todos los osos sin dejar de vitorear a su definitivo Rey y líder, heredero por derecho.

Luego de este acto de coronación, de la batalla y de todo lo sucedido desde el incendio del bosque y todo lo aprendido en el camino, Armel pudo estar tranquilo luego de mucho tiempo.

Se hizo un gran festejo que duró al menos una noche entera, para comer había bayas, frutas, salmones, pequeños animales y muchas cosas más, excepto miel, pues nadie comía miel en la manada del líder de los osos.

Con esto podemos dar por terminada esta historia del oso Armel, si fue corta o fue larga, eso no importa, solo importa que Armel era el nuevo líder de los osos, los cuales vivían en el Gran Bosque y con eso, ellos eran más que felices.

 Fin.

domingo, 1 de agosto de 2021

La lección aprendida

 

La lección aprendida

 

Una mañana, estaba Armel recorriendo su zona del Gran bosque, cuando detrás de un árbol, se le apareció en el camino Mano Negra.

-¿Tu? ¿Qué haces aquí? ¿Quién te dejo entrar? – expresó el oso

- Hola Armel, vengo a llevarte a un lugar para darte una lección sobre los humanos, entré solo, porque soy parte de esta dimensión mágica en la que estamos.

-Bueno, muy a mi pesar, acepto. Qué raro que no estés borracho.

-Eso, querido oso, es una fachada, no soy alcohólico, solo bebo alcohol cuando lo veo necesario, no a toda hora. ¿Estás listo para el viaje? Primero iremos a mi casa, luego te enterarás del viaje. Toma mi mano.

El oso desconfió al principio, pero tomó la mano de Mano Negra. Se desmaterializaron en el aire y aparecieron dentro de una casa mediana hecha de piedra, en la que en una mesa había algo de desayunar.

Había frutas, una tetera humeante, platos, cubiertos, tazas de té y un desayuno de huevos revueltos, panqueques y bollos de todo tipo.

-¿Quieres servirte algo de comer Armel? ¿Comes miel? – preguntó el hombre

-Disculpa pero no

-Eres un oso  ¿no comes miel?

-Una vez, estábamos recolectando miel en un bosque, sucedió que era miel demasiado silvestre, cinco osos, incluyéndome a mí, quedamos un día de corrido con parálisis facial, de ahí que no comemos miel de ninguna forma.

- Es entendible y tiene sentido, bueno, sírvete lo que quieras.- Concluyó Mano Negra.

Desayunaron, comieron todo lo necesario, el oso aprendió a usar los cubiertos estando en su forma humana, le resultaba curioso que los humanos usaran utensilios para comer y también comieran con la mano ciertas cosas.

Terminaron de desayunar,  se tomaron de la mano y empezaron a viajar otra vez.

-¿Dónde me llevas ahora? –dijo Armel con gran curiosidad

- A una ciudad, con todo tipo de humanos, pero seremos invisibles para ellos, solo seremos observadores.

Llegaron a la ciudad y Mano Negra le hizo ver el lado bueno de los humanos y el lado malo de ellos.

Vieron personas que tenían de demasiado dinero, que derrochaban, que perdían grandes sumas en apuestas, que vivían apurados, que tiraban comida y que algunos por no gustarle lo que les servían en la mesa, rechazaban la comida, también vieron ladrones, gente que gozaba ver mal a los demás y que se quejaban pero no hacían nada, personas superficiales, que solo les importaba la apariencia de los demás y cuánto dinero ganaban y que posición tenían en la sociedad.

Luego fueron a las afueras de la ciudad, que había personas humildes, que no les importaba como se veían los demás, los que hacían grandes ollas de comida y repartían con sus pares aunque sea un poco de comida para calentarse el estómago, los que se esforzaban por progresar  y a pesar de tener poco eran felices, parejas de jóvenes y no tan jóvenes en plazas y parques siendo felices.

Vieron también lugares de beneficencia, hospitales donde cuidaban enfermos donde nacían niños y a veces morían personas de todo tipo. Asilos para los más pobres, orfanatos, asilos de ancianos, casas donde los humanos se reunían en familias y estaban en armonía, lugares como iglesias, templos, monasterios, donde las personas se reunían para compartir sus creencias espirituales.

También vieron humanos enterrando a sus muertos en cementerios y algunos visitándolos y  en ambos casos llorando desconsoladamente.

Luego de estar al menos todo un día, de mañana a casi la medianoche, salieron de esa ciudad y volvieron a la casa de Mano Negra.

-Querido Armel ¿qué has aprendido de todo lo que te mostré y todo lo que has visto?

-No puedo creer que haya tantos tipos de humanos y tantas actitudes distintas, estoy confundido

- Saca conclusiones

- ¿Hay humanos buenos y malos? ¿No todos son violentos y gran cantidad se preocupan por los demás a pesar de la maldad de otros? Entonces ¿hay esperanzas de que todo cambie algún día y que las personas aprendan a ser de buen corazón?

- Has aprendido bien, no todos los humanos somos iguales y no todos actuamos de la misma forma. Armel ¿te quedas a cenar o ya debes irte?

-Quiero llevarme eso que llamas cuchara, cuchillo, tenedor y palillos chinos, al menos un juego, ya me tocará infiltrarme entre humanos en algún momento más y quiero seguir practicando con ellos.

Mano Negra preparó un rollo de cuero en el que le guardó  cuatro juegos de cucharas cuchillos tenedores y palillos chinos como regalo. Armel guardó el rollo con su regalo, se tomaron de la mano y aparecieron en el Gran bosque, ya era de noche.

-Adiós Magnos Armel, nunca dejes de tener sabiduría, te será de ayuda para ser un gran líder. Dicho esto, Mano negra desapareció.

El gran oso, se reunió con sus pares al otro día, les mostró a los osos de la manada los utensilios para comer y les contó todo lo que vio en el viaje, desde ese día, Magnos Armel aprendió a ser sabio y saber diferenciar lo bueno y lo malo del mundo humano y también del mundo de los animales.

Fin.

miércoles, 28 de julio de 2021

El circo

 

El circo

 

El oso Armel había salido del Gran Bosque camino al sur, para el mundo de los humanos, dirigiéndose a un pueblo.

Había sido informado que existían unos lugares, que eran carpas enormes llamadas “circos” y él quería visitar uno, fue él solo sin la compaña de ningún otro ser.

Antes de llegar, tomó su forma humana, vestido formalmente de traje, se pagó un boleto y siguió una fila de humanos que por turnos iban entrando a la carpa donde se hacía el espectáculo, cortaron su boleto y fue a sentarse entre la multitud de personas.

Empezó el espectáculo y vio malabaristas, equilibristas, retadores de la muerte, payasos, pero su curiosidad empezó cuando vio el número de los domadores de leones, cosa que empezó a caerle mal,  y en un momento, el presentador con un megáfono en la mano dijo:

-Y ahora, nuestro nuevo espectáculo ¡Abby!  La osa equilibrista y malabarista, ¡démosle un fuerte aplauso!

Se corrió un telón y las luces enfocaron a una joven osa que hacia equilibrio torpemente en una gran esfera bajo sus pies y haciendo malabares con pelotas de pequeño tamaño.

En un momento, Armel la miraba fijamente y la osa, en un momento de distracción le devolvió la mirada, eso hizo que se le cayeran las pelotas con las que hacía malabares y se cayó de la esfera en la que estaba parada.

La osa estaba tirada en el suelo y el en aire sonaban los latigazos y se escuchaban insultos por parte de los que dirigían al espectáculo.

-Disculpen damas y caballeros, hoy la osa no tiene un buen día, seguiremos con los demás números, no se vayan, estaremos de vuelta con lo siguiente de lo programado –se le escuchó al presentador.

Sacaron de allí a la osa a latigazos y empujones, a Armel se le ocurrió una idea, se quedó hasta que terminaron todos los números, y cuando ya era de noche, casi cerca de la medianoche cuando todo había terminado, se dirigió a la parte de atrás de la carpa dónde estaban los animales del circo enjaulados, en una jaula aislada de todos los demás, estaba la osa, una osa parda joven.

El oso, todavía en forma de humano, se acercó a la jaula y le dijo:

-Tú eres una osa que no quiere estar aquí ¿me equivoco? ¿Cuál es tu nombre verdadero?

- Mi nombre no es Abby, soy Bernardette, me capturaron de pequeña y me obligaron a trabajar en este lugar, ni siquiera la comida es buena  y siempre nos tienen a latigazos y gritos, es claro que no quiero estar aquí, pero no sé qué hacer de mi vida.

-Berdardette, tal vez te ha llegado un rumor de un líder de los osos

-Un tal Magnos… ¿Armel?

-Con el mismo estás hablando, puedo liberarte en este instante y podrás venir al gran bosque, hay comida asegurada, cuevas, manadas de osos, árboles en los que rascar tu lomo, dime ¿aceptas la oferta?

-Prefiero ser libre, a seguir en este horrible lugar, pero también quiero que me ayudes a liberar a los demás animales: tigres, leones, elefantes.

-Dalo por hecho –dijo Armel y se transformó en hombre-oso agarró la puerta de la jaula y la arrancó como si nada, hizo lo mismo con las demás jaulas y los animales salieron corriendo.

Se despertaron todos los humanos  y alguien dio la alarma de que había ladrones.

Armel y Bernardette huyeron hacia un bosque cercano y los demás animales se quedaron atacando a los del circo, estaban cobrándose los años de maltrato y mala vida.

Pasado el bullicio y estando ambos fuera del alcance de los demás, Armel y la osa se sentaron debajo de un árbol y la osa dijo:

-Cuéntame más de ese bosque

Y con lujo de detalles Armel le dijo que era un lugar enorme, lleno de animales de todo tipo, osos, lobos, claros, cascadas, árboles frutales, arroyos, un gran rio, cuevas, salmones.

-¿Salmones?  ¡Quiero probarlos! Y aprender a cazarlos también.

- Entonces para allá vamos, caminemos, hay una entrada mágica por aquí cerca, serás más feliz estando con una manada que donde estabas antes.

Armel y Bernardette caminaron un poco más  y llegaron a una zona neblinosa, al otro lado los esperaba el Gran bosque.

Armel reunió a todos los osos de todas las manadas, le presentó a todos a la nueva integrante de la manada e hicieron un festejo con pequeños animales, bayas, frutas  y por supuesto salmones, los más grandes que se pudieron conseguir. El líder de los osos estaba más que orgulloso por la gran acción que realizó de liberar al menos a un oso de las manos nocivas de los humanos crueles.

Fin.

miércoles, 21 de julio de 2021

La fortaleza del este

 La fortaleza del este

 

Había pasado un buen tiempo luego del encuentro con el chamán y la misma cantidad de tiempo con el espíritu helado del bosque.

Tiempo después, Armel y unos seis osos más se preparaban para viajar a la fortaleza del este, la que estaba a poca distancia del bosque que fue quemado y del que se exiliaron los osos que ahora estaban en el Gran Bosque.

El grupo caminó hacia el portal de viaje entre bosques, el cual llevaba a cualquier lugar dónde uno quisiera ir, pues los bosques estaban conectados entre ellos, sin importar la distancia.

Se adentraron al portal oscuro y lleno de niebla, caminaron un buen tiempo y llegaron al otro lado, del bosque incendiado solo quedaban algunos pocos árboles en pie  y muchos chamuscados, a lo lejos, se veía la fortaleza o ciudad fortificada.

El plan de Armel era tomar venganza por lo ocurrido tiempo atrás, pero las cosas iban a ser diferentes a lo planeado.

Apenas se acercaron a la fortaleza, la gran puerta de madera de dos hojas se abrió y de ella salieron varios osos pardos, entre los cuales Armel reconoció a uno que tenía una cicatriz en un ojo y un ojo ciego.

El oso tuerto de la cicatriz miró a Armel, se paró en dos patas y le dijo:

-Me resultas conocido, te pareces a Magnos Arctus… un momento… tú eres… - dijo el oso con una lágrima en el ojo sano.

-Soy Magnos Arctus Segundo, Ahora llamado Magnos Armel… ¿tío Burno? ¿Eres tú?

- ¿Magnos hijo? ¿Armel? ¿Tú eres el famoso heredero de aquel viejo oso? ¡Oh! ¡Osos! ¡Salgan todos! Tenemos una historia que oír, cuéntanos que pasó.- Terminó de decir Burno y abrazó a Armel.

Salieron al menos nueve osos de la fortaleza y se saludaron los que venían con Armel y los que estaban en la fortaleza con Burno, hacía tiempo que no se veían.

Luego entraron a la fortaleza y vieron huesos de humanos por todos lados, se acomodaron en un patio grande lleno de comida, bayas, frutas, animales pequeños y enormes salmones.

Burno entonces escuchó la historia de Armel, que fue contada con lujo de detalles; la muerte de Magnos padre, el exilio, como Armel se transformó con Luna, como llegó al Gran Bosque, las maravillas que había en ese lugar, su prueba espiritual con el chamán, el duelo con el frío y demás pormenores.

Luego de esto, le tocó el turno a Burno de contar su historia.

-A nosotros diez nos habían apresado en jaulas y traído a desollar, para quedarse con nuestras pieles  y comerse nuestra carne, pero no contaban con que éramos los más feroces, apenas nos dejaron en un lugar a todos y se hizo la medianoche, empezamos a romper las jaulas y correr por todo el lugar, no fuimos rivales, ni para los arqueros ni para los lanceros ni para los guardias del regente. Rompimos armaduras, cotas de malla, asesinamos a todo humano que se nos acercó, los perros que ellos tenían huyeron todos y los pocos que vimos al otro día, fueron encontrados  fuera de sí, neuróticos y con un terror en sus ojos que no parecían los tan temidos que se creían ellos. Poco después, nos quedamos a vivir en la fortaleza, decidimos que el bosque chamuscado ya no era nuestra casa.

Entonces se hizo un silencio y Armel  dijo que iba a mostrar su nueva condición de ser nuevo, empezó a cambiar gradualmente de oso a cuerpo de hombre oso, solo dejando sus garras y cabeza de oso, luego cambió a su forma de humano, alto, corpulento, de pelo corto, barbudo y vestido con pieles.

Burno lo miró, y dijo:

-Así que por eso te llamas Magnos Armel, el líder de los osos, mírenlo bien osos, todos nosotros, le debemos honor y respeto al hijo y legítimo heredero de Magnos Arctus, todos nos inclinamos ante ti, Magnos Arctus Segundo, ahora llamado Magnos Armel, imponente líder, deja que te sigamos, todos somos tu aliados, salve el líder de los osos, salve Armel.

Esas palabras que pronunció Burno, eran las que se pronunciaban cuando se reconocía  un alto mérito entre los osos, que reconocen un gran mandatario, nadie excepto Armel merecía tan alto reconocimiento, luego de esto, todos los presentes lo reverenciaron y Armel pronunció unas palabras.

-Querido tío Burno, no esperaba toda esta situación, siento que me he ganado el respeto de todos los presentes y todos los que me siguieron en exilio, quiero hacerte una propuesta, que tú seas el representante de esta fortaleza y del bosque donde nacimos todos. Ustedes ahora son los osos de la fortaleza del este y guardianes del bosque quemado.

Burno y los demás osos, agradecieron tal honor y estuvieron de acuerdo de ser nombrados de esa forma.

Armel y sus osos se quedaron a comer y dormir en la fortaleza, al otro día, bien cerca del mediodía, Armel y sus seis osos emprendieron el camino al Gran Bosque, no sin antes saludar a Burno y todos los demás, los nuevos señores de la fortaleza del este y el bosque quemado. Otro logro alcanzado, pensaba el líder de los osos, otra conquista en su título de gran mandatario.

Fin.

domingo, 18 de julio de 2021

El espiritu helado

 

El espíritu helado

 

Pasó un buen tiempo luego de la visita del chamán a Armel el líder de los osos en el Gran Bosque, lo siguiente algunos pensaban que no podía ser verdad, pero este bosque era mágico y todo era posible.

Estaba Armel caminando con algunos de sus osos de confianza de la gran manada de osos, cuando de pronto, al pasar por al lado un gran pino, allí estaba, un espíritu del bosque, que se plantó enfrente de Armel y le dijo:

-¿Así que tú eres el líder de los osos exiliados del este?

-¿Quién pregunta? –le dijo en tono de enojo el oso.

-Un espíritu del bosque, vengo a ponerte a prueba.

Armel  dijo a sus osos que se pongan a cubierto pero les dejó ver toda la situación.

-Dime querido oso ¿le temes al frio? ¿Has visto el frio antes de hibernar? ¿Has podido enfrentarte a él? Ahora todos lo sabremos.

Terminado de decir esto, empezó a ponerse todo frio en el bosque, un frio muy fuerte, que calaba los huesos.

Armel, que sabía que esto era una prueba más, se cambió a su forma de humano, empezó a estirar sus piernas y brazos, peinó su barba con sus manos y se sonó sus nudillos.

La pelea era entre el espíritu del frio y el gran oso, pero el frío le dificultaba moverse al oso.

-Quien no prueba sus límites, no sabe de lo que es capaz –dijo el espíritu.

El oso convertido en hombre empezó a moverse cada vez más rápido, parecía que el frio no le hacía nada, es más, le daba más fuerzas, una vez que el hombre oso estuvo acostumbrado al frío, empezó a correr hacia el espíritu y el espíritu lo esquivaba pero había un problema, Armel estaba moviéndose a una velocidad que no era normal, para desgracia del ente, el frio estaba del lado del oso.

La comitiva de osos que estaban resguardados detrás de unos arbustos no daba crédito a lo que veían, un hombre que estaba en su mayor comodidad en algo tan horrendo como el frio que solo un oso polar podía soportar.

Llegado un momento, el oso se salió de la vista del espíritu del frio y lo agarró por detrás en un abrazo de oso totalmente fuerte con el que levantó por los aires al ente  y el frío empezó a mermar hasta desaparecer.

-¡Basta! ¡Basta! ¡Has ganado! Suéltame- dijo el espíritu del frio todo asustado que pensaba que el oso no iba a lograr la prueba.

-¿Ya está? ¿Eso era todo?  Déjame darte un saludo– dijo el hombre oso agachándose y tiró por los aires al ente y este aterrizó en el suelo del bosque.

El ente se levantó del suelo de tierra y felicitó a Armel por su fuerza y valentía.

Magnos Armel había entendido que en las situaciones adversas algo se puede aprender y muchas  cosas se pueden poner a favor de uno a pesar de los contratiempos.

Los osos empezaron a hacer bullicio alentando a su líder.

-¡Qué gran líder tenemos! Viva Magnos Armel, ¡viva nuestro líder!

Luego de esto, los osos fueron a comer algo en su región del bosque, comentaron lo sucedido con los demás de la manada y los que oían la historia, iban a preguntarle a Armel, preguntándole si eso era verdad, porque no podían creer que un hombre oso podía abrazar a un ente incorpóreo y estrujar su cuerpo con un gran frío tan extremo en el ambiente, solo el líder de los osos podía hacer tal hazaña, solo luego de confirmarlo, se quedaban tranquilos escucharlo de boca de Armel, quien reía amistosamente, pues el sí creía en sus propios relatos, porque él era su protagonista.

 

Fin

viernes, 9 de julio de 2021

La batalla interior

 

Luego de haber hecho un trato con los lobos grises para residir en el Gran Bosque, Armel y sus osos se establecieron en la zona noreste del mismo, que era un área deshabitada y tenía suficiente espacio para el oso y sus manadas. Tenían frutas, miel de abeja y pescados como para nunca tener que moverse de ese lugar, también corría un arroyo y algunos pequeños saltos de cascadas de agua fresca y cristalina.

Pero un día que Armel estaba investigando su zona, vio a un humano vestido de pieles, con un tambor en su mano y astas de ciervo adornándole la cabeza. Este extraño humano era un chamán de las tierras frías, su antiguo hogar.

Estaba anocheciendo, el oso se acercó al chamán, un hombre viejo lleno de arrugas pero que inspiraba una paz y al mismo tiempo un gran respeto. El chamán le dijo al oso:

-No es casualidad que tú me hayas encontrado aquí, veo en ti la necesidad de enfrentar tus miedos y temores ¿quieres empezar ahora?

-No le veo lo malo, quiero ver de qué estoy hecho.

Terminado de decir esto, el oso se transformó en hombre y se sentó enfrente de una fogata que hizo el viejo chamán. El hombre empezó a golpear su tambor y Armel cerró los ojos.

Armel entró en el trance y se vio en su viejo bosque, enfrente de él, la figura de su padre.

-¡Magnos! Hijo, muéstrame de que estás hecho.

Dicho esto, ambos osos iniciaron una batalla cuerpo a cuerpo, muy feroz, luego de un rato y unos golpes bien dados, Armel venció a su padre en batalla. El cuerpo se esfumó como una nube de humo, pero la nube volvió a recomponerse, se escuchaban los golpes del tambor cambiar de ritmo. Ahora el humo tomó la forma de la madre difunta de Armel.

-Pequeño osito, ven con tu madre, no me dejes aquí.

-¡Madre! Ya soy un oso adulto, ya no necesito tu cuidado, pero te tendré en mi memoria, honraré  tus enseñanzas y tu esfuerzo de madre, ve a descansar en paz.

-Me alegro que seas fuerte hijo, tu madre te ama.

Dichas estas palabras, la madre del oso se hizo una enorme niebla que cubrió todo el espacio y se convirtió en enormes lenguas de fuego que inundaron todo el lugar.

El oso miró al frente, apretó los puños y empezó a caminar entre las lenguas de fuego, pero el fuego no lo quemaba.

-Todo está en mi mente, nada de esto es real, es todo una prueba- se decía Armel mientras estaba caminando entre las enormes llamas.

Llegó a la otra punta del lugar y se dio vuelta, en ese momento el fuego desapareció, a continuación la niebla se juntó y formó una imagen muy familiar para el oso, era él mismo.

-El que se vence a sí mismo, ha vencido la mayor de las batallas- dijo una voz que venía de todos lados mientras se escuchaba que el tambor tenía otro ritmo distinto.

-Vamos Armel, enfréntate a ti mismo ¡date batalla! - Dijo su réplica exacta.

El oso entonces, empezó a pelear con el mismo, su copia se movía igual que él, sus gestos, sus movimientos de pelea, eran iguales.

-Conozco mis mismos movimientos y mis debilidades ¡hasta yo mismo sé cómo derrotarme! esto terminará pronto.

La batalla duró al menos tres cuartos de una hora, hasta que la réplica se dio una zambullida contra el oso, Armel sostuvo con un gran abrazo a su réplica  y lo dirigió por encima de él haciendo una maniobra de lucha libre, dejándolo en el suelo a su merced, cuando iba a rematarlo de un golpe con la mano abierta y las garras separadas para dejarle la marca en su hocico, esta se esfumó y se escuchó que dejó de sonar el tambor del chamán de una forma seca.

-Muy bien Magnos Armel, has vencido todos tus miedos, mi trabajo aquí ha terminado, has demostrado que eres lo que tienes que ser, un ser fuerte y libre de preocupaciones.

Dicho esto, el hombre se esfumó y empezó a amanecer, Armel, que estaba sentado en forma de hombre, cambió a su forma de oso pardo.

-He vencido, soy digno de portar el nombre con el que me he bautizado, soy Armel, el líder de los osos. –se dijo a si mismo con el pecho hinchado de orgullo.

Luego de esa noche larga de batallas espirituales, Armel durmió toda mañana y descansó de tan difícil batalla. Cuando despertó, llamó a toda la gran manada, comió salmones, frutas y bayas, contó de su experiencia a los osos, los cuales estaban alegres de que su líder fuera un oso fuerte y sin miedos en su corazón.

 

Fin.

miércoles, 30 de junio de 2021

No me llames Magnos, soy Armel

Esta es la historia del oso amigo del Lobo Gris


Había una vez, en un lejano bosque hace mucho tiempo, muchas manadas de osos, que vivían tranquilos cazando peces en las correntadas, pequeños animales, recolectando frutas y robando  miel de las colmenas de los árboles.

Un viejo oso pardo, Magnos Arctus su nombre, había declarado su posesión de un territorio junto con otros jefes de manada, unas diez manadas de osos enormes con sus hembras y sus oseznos.

Magnos, tenía a su hijo Magnos Arctus Segundo, el que según las costumbres de los de estos clanes, sería su sucesor, pasara lo que pasara.

El sucesor de Magnos, estaba entrenado para ser un gran líder, era un oso muy fuerte y muy grande de tamaño, gustaba de comer las frutas más duras, los peces más grandes y la miel más dulce, era un poco tosco, pero muy cariñoso con sus hermanos menores.

Pero un día, uno de esos días que uno no espera, ocurrió algo muy terrible, Magnos hijo, fue con un grupo de osos a cazar peces a una cascada un poco alejada de donde acostumbraban ir normalmente, ese día todo iba a cambiar.

Los humanos que estaban cerca en una fortaleza impenetrable, pagaron a un gran grupo de mercenarios para que diezmaran la población de osos, para obtener sus pieles y hacer comercio con ellas.

Magnos hijo se había tardado más de lo normal en volver, ya estaba anocheciendo cuando volvió a su bosque y vio la terrible escena: árboles incendiados, osos muertos, cachorros gritando por sus madres, y ellos, los mercenarios, con carros y jaulas, aprisionando osos, cargando los cadáveres de los osos más grandes y ensañándose con las hembras.

Esto hizo que el oso se volviera loco  y empezara a repartir golpes y mordidas a diestra y siniestra y golpearse el pecho, lo cual también hicieron sus compañeros de caza.

Los mercenarios, muertos de miedo, salieron corriendo pero algunos cayeron en manos de los osos y fueron despedazados. Los que pudieron escapar, perdieron el sentido en por unos momentos del terror que les causaron los furiosos  osos y otros que estaban con grandes heridas no llegaron muy lejos.

-¡Magnos! ¡Hijo! ¡Ven pronto!- se le escuchó decir al oso Alfa herido gravemente en el pecho.

-¡Padre! ¿Qué te han hecho? ¿Dónde está mamá?

-No me queda mucho tiempo de vida, tu ahora eres el líder, ¡tú ahora eres Magnos Arctus! Mi sucesor, lleva en alto mi nombre, tu madre ha muerto y yo también estoy en eso, no dejes morir mi legado.

Dicho esto, el oso padre murió, y Magnos Arctus Segundo, era el nuevo alfa de los que quedaron vivos de las diez manadas. Todos en ese momento tuvieron que escapar de ese lugar, estaba todo en llamas.

Huyeron hacia el oeste, vagaron dos días, hasta llegar a una planicie sin árboles, machos, hembras y los pocos oseznos que quedaron vivos descansaron allí. Al día tres, que era un día de luna llena, Magnos Arctus Segundo dijo al aire alzándose en dos patas y gritando a la gran luna.

-¡Maldita nuestra suerte! ¿Qué haremos ahora? Tú, gigante redonda ¡contéstame!

En eso, un haz de luz enceguecedor salió de la luna y un ser vestido de blanco con forma de mujer de ojos totalmente blancos se plantó en frente del gran oso.

-Aquí estoy, solo puedo proponerte una cosa ¿quieres venganza contra lo que los hombres te hicieron? ¡Puedo convertirte en uno!

-¡Entonces conviérteme en uno si eso cambia en algo mí destino!

-Como gustes – dijo la mujer y envolvió en una gran ráfaga a Magnos, el oso brilló y su forma cambió a un hombre alto y musculoso de barba que cayó al suelo vestido en pieles.

Magnos miró su nuevo cuerpo, cambió a oso, cambió a hombre, cambió a hombre con cabeza de oso con garras en sus manos y cambió a oso otra vez.

-¿Necesitas un nuevo nombre querido oso? –dijo la dama de blanco.

-¿Qué te parece…Armel (el líder de los osos)?

-¡me encanta!- exclamó la dama

-Magnos deja de ser mi nombre por el momento, Armel es mi nuevo nombre entonces - finalizó el hombre oso.

Dicho esto, la dama Luna se fue en un haz de luz. Los osos que estaban lejos y vieron todo se le acercaron, Armel les mostró su nueva habilidad.

Desde ese día, Armel fue un líder, buscando por todos lados un bosque nuevo para sus manadas ahora una enorme manada de osos nómades, fueron por todo el mundo, hasta llegar a un cruce neblinoso, en el que entraron y pasaron al otro lado, del otro lado, los aguardaba el Gran Bosque de los lobos grises.

 

Fin